martes, 14 de enero de 2014

Capítulo veintiocho.

Mini maratón. Capítulos 28, 29 y 30.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 28| Tan sólo un plan.

·Narrador Omnisciente.

Había ropa tirada por el suelo, zapatos, un vestido, ropa interior, hasta una botella de champán vacía, dos copas, una en cada mesita de noche que acompañaba la gran cama que había en medio de la habitación. En el centro de la cama se encontraban Kendall y Connor, se quedaron dormidos abrazados, tan sólo una sábana blanca cubría sus cuerpos desnudos. Kendall abrió los ojos poco a poco, comenzaba un nuevo día, en su cara se dibujó una pequeña sonrisa de lado, se estiró un poco, separándose de Connor, que aún seguía dormido, seguidamente, se apoyó con los brazos cruzados en su pecho, apoyando su barbilla entre sus dos manos, y mirándolo fijo mientras sonreía.

Connor abrió los ojos y seguidamente sonrió al ver a Kendall. Se acomodó levantándose un poco de la posición en la que estaba, lo cual hizo que Kendall se tuviese que quitar de encima.

-¿Cómo has dormido preciosa?

-No podría haber dormido mejor -Le dijo sonriendo maliciosa. Acto seguido se acercó rápida a él y lo cogió por la nuca, acercándolo aún más a ella y fundiéndose en un apasionado beso -¿Y tú? -Dijo al terminar de besarle.

-Ya sabes que genial-Le sonrió de lado, mirándola pícaro.

-Mmm-Lo miró pícaro -Vamos a lo importante -Se acomodó en la cama con la almohada detrás, subiendo con ella la sábana que la tapaba, para volver a tapar sus senos -Has entendido todo lo que tienes que hacer, ¿verdad? -Él asintió con la cabeza -Así me gusta cariño, eres el mejor-Dijo acariciando su cara suavemente -Hoy volveremos a Londres, tú, yo y este pequeño que llevo dentro -Dijo mirando su barriga con una ligera sonrisa -Y todo saldrá genial, ¿entiendes? Genial.

-¿Cómo estás tan segura?

-Parece que no sabes con quien estás hablando mi amor. A mi un plan nunca me sale mal, nunca. Y menos este, está tan bien ideado, que no puede fallarnos nada.

-Realmente me transmite una buena sensación, creo que podremos lograrlo.

-Por supuesto. Sabes que yo cumpliré con mi papel perfectamente, así que espero que tu también cumplas bien con tu papel y distraigas a esa puta que me intenta quitar a Harry.

-¿Tengo que ponerme celoso por tu gran obsesión con ese chico?

-Sabes que no, lo nuestro supera cualquier cosa. Más bien a ti no te supera nadie -Lo miró pícaro y sonrió- Creo que es hora de levantarse ya, ¿no? Nos espera un viaje interesante.

-¿Por qué? Si aquí en la cama se está muy bien -Le dijo mientras miraba fijo a sus labios, con deseo. Dio un pequeño salto y se puso encima de ella, sonriendo mientras miraba a sus labios, luego acabaron besándose apasionadamente.

---------------------

Madison y Harry se encontraban en la puerta de la casa de Madison, Harry la había traído hasta su casa para acompañarla. Aún seguía todo nevado, aunque ya no era tan peligroso el andar por carretera y pudieron llegar bien.

-Bueno, supongo que gracias por la noche de ayer- Le dijo con una pequeña sonrisa.

-Gracias a ti -Le agarró la cara con su mano y le dio un pequeño beso.

-Siento que ayer no pudiésemos estar solos, ya me entiendes -Rió.

-No te preocupes, Zayn me debe una y bien grande -Ambos sonrieron soltando una pequeña carcajada.

-¿Quieres que quedemos esta noche?

-Claro que sí.

-¿Hora?

-Te recojo a las ocho, ¿te parece bien?

-¿Y qué hago yo sin verte tantas horas? -Pasó sus brazos por el cuello de Harry, agarrándolo por la nuca.

-Te echaré de menos -Le dijo y le dio un pequeño y sonoro beso en los labios.

-Os estaba esperando chicos -Nos dijo Zayn, abriendo la puerta de la casa y apoyando su mano en el marco de la puerta, quedando enfrente de nosotros. Nos dedicó una gran sonrisa. Él llevaba puesto tan sólo un pantalón gris de pijama, y tenía su torso al descubierto, se veía muy bien -Buenos días.

-Buenas tardes- Le contestó Harry soltando una pequeña carcajada -Se os han pegado las sábanas por lo que veo, ¿no?

-Hace mucho frío y se está muy bien en la cama.

-¿Y qué haces que no te pones una camiseta? Te vas a enfermar. Anda, entra ya dentro y dile a Amy que se vista -Le dijo burlona.

-Muy graciosa -La miró mal mientras le dedicó una pequeña sonrisa y entró a la casa.

-Yo también me tengo que ir ya. No vengas a recogerme, mejor nos vemos en tu casa, así paso a ver a Niall, que me gustaría hablar con él.

-Está bien. Contaré cada minuto que falte para verte de nuevo -Bajó su mirada hasta los labios de Madison, luego los besó lenta y tiernamente, acompañando el beso con un pequeño abrazo de despedida.

Madison entró a la casa y fue directa hacia una ventana que había en el salón, desde la cual se podía observar el jardín y la calle, para así poder seguir el camino que recorría Harry hasta llegar a su coche. Él estaba a punto de subirse, pero se dio cuenta que alguien lo estaba observando, y que ese alguien era Madison, así que le lanzó un beso con la mano. Madison simplemente sonrió y se apartó de la ventana.
-----
·Narra Madison.

18.00

-Hasta que por fin llegas -Le dijo burlona Amy a Danielle, que acababa de llegar -Por la cara que traes no hace falta preguntarte cómo lo habéis pasado, seguro que lo habéis echo hasta en el coche llegando a casa, ¿no?

-Sin duda alguna eres tonta Amy -Se dejó caer en el sofá, junto a nosotras. Ambas estábamos sentadas con las piernas cruzadas, y la mirábamos atenta.

-¿Todo bien? -Le pregunté. Ella asintió con la cabeza.

-Todo perfecto, ha sido increíble pasar casi un día entero con él. Él es increíble.

-Ai, que te me enamoras -Le dije mientras la traía hacía mí y le daba un pequeño abrazo. Ella sonrió.

-¿Y vosotras cómo lo habéis pasado?

-Yo de escándalo, he tenido Malik para rato. Lo quiero tanto -Llevó uno de los cojines que había en el sofá hasta su cara, tapándola, para que no pudiésemos ver lo ruborizada que se había puesto.

-Ohhhhhh -Gritamos Dani y yo mientras le dábamos pequeños toquecitos en la barriga, ella seguía con el cojín puesto en la cara mientras soltaba algunas risas. Ella apartó el cojín de su cara, todavía se podía apreciar el color escarlata en sus mejillas.

-Venga ¿y tú qué? -Me dijo Amy.

-Bueno-No pude evitar sonreír al acordarme de los buenos días que me dio Harry esta mañana.

-No habéis echo nada, ¿verdad? -Me dijo Amy, aguantando la risa. Negué con la cabeza.

-No estaba preparada chicas. Pero ¿sabéis qué? Que ya si lo estoy, estoy completamente de lo mucho que lo amo, y quiero ser completamente suya, y que él sea completamente mío- Noté un pequeño calor que subió a mis mejillas, éstas se pusieron algo rojas, yo agaché la cabeza mientras sonreía -Hoy me dio los buenos días de una forma especial.

-¿Cómo?

-Salí al jardín de la casa, estaba todo nevado, era realmente precioso. Me había escrito en la nieve un mensaje -Mis mejillas se pusieron más rojas todavía y llevé mis manos a mi cara, intentando evitar que pudieran verse, solté una pequeña carcajada nerviosa. Amy quitó mis manos de mi cara, ambas empezaron a reírse.

-¿Y qué te había puesto?

-Me escribió en la nieve ¿Cuánto tiempo te quedarás a mi lado? ¿Preparo café, o preparo mi vida? -Ambas me miraron y sonrieron.

-Que bonito tía -Me dijo Amy.

-Y luego vino por detrás y me dijo que yo decidía si quería pasar con él sólo un rato tomando un café, o si quería pasar toda la vida.

-¡Que bonito! -Gritaron entusiasmadas -¿Y qué le dijiste?

-Que quería pasar toda la vida a su lado, porque es así. No me imagino sin él, ni me quiero imaginar -Una gran sonrisa se dibujó en mi rostro.

-Que bonito -Dijo Amy alargando la última 'o'

-Pues sí -Dije algo cortada.

-Estáis echos el uno para el otro, sin duda alguna tenéis que estar juntos.

-Ojalá que así s..-No me dio tiempo a decir más, ya que pegaron a la puerta -Abrid vosotras, yo voy a darme una ducha y vestirme ya, porque luego se me hace tarde y he quedado con Harry.

-Vale, yo abro -Dijo Amy. Yo fui hasta mi habitación. Entré y cerré la puerta. Me quité la ropa y me di una buena ducha, cuando salí, me sequé y me puse el primer vestido y los primeros zapatos que pillé, no tenía mucho tiempo para perderlo eligiendo ropa. Me solté el pelo y me maquillé un poco. Luego bajé hasta abajo. Me asomé por la puerta del salón, no estaban ahí. Así que fui hasta la cocina, se escuchaban voces, una de ellas me resultaba muy familiar, pero no estaba segura.

Cuando llegué a la cocina, ahí lo pude ver, como siempre hacía, sentado encima de la mesa con los pies cruzados, me dedicó una gran sonrisa, de esas verdaderas, yo hice lo mismo, ni se imagina las ganas que tenía de verle. Él se bajó de la mesa.

-PETEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER-Grité desde la otra esquina, fui corriendo hasta dónde él estaba y nos dimos un gran abrazo.

-MADY- Gritó burlón -No sabes las ganas que tenía de verte hermanita.

-Yo también a ti -Le dije mientras aún nos abrazábamos. Nos separamos y nos sonreímos, tenía tantas cosas que contarle -¿Me echas mucho de menos?

-Pues sí, muchísimo. Echo de menos que me molestes a todas horas y que no me dejes estudiar.

-Bonitos recuerdos tienes sobre mí.

-Los únicos que me has dado.

-¿De verdad? -Le dije seria.

-Claro que no, me has dado muchísimos más, porque eres la mejor hermana del mundo-Yo le sonreí y le abracé muy fuerte, él me siguió el abrazo.

-Tú si que eres el mejor hermano del mundo.

-¿Y se puede saber dónde vas tan guapa? -Dijo mirándome de arriba a abajo.

-He quedado con Harry.

-Pues con Harry quiero tener una charla seria -Lo miré mal -Para decirte que no te deje por ahí sola, con lo guapa que vas -Le sonreí.

-Anda tonto, ¿quieres que te lo presente?

-Estaría encantado.

-Pues vamos -Le agarré la mano -Por cierto, ¿cuánto tiempo te quedas?

-De momento, unos días. Los días que tengo de las vacaciones de navidad.

-Perfecto. ¿Has dejado tus maletas ya? -Asintió con la cabeza -Pues vamos, te voy a presentar a mi chico preferido -Tiré un poco de él para llevarlo hasta la puerta y salir.

-Eh, tú chico preferido soy yo-Dijo parándome.

-Que tonto eres Peter -Reí -Bueno, mi segundo chico preferido -Él sonrió, enseñándome todos los dientes -¿Así mejor?-Él asintió con la cabeza. Yo solté una pequeña carcajada.

----
·Narra Harry.

-¿Para qué se supone que querías verme? -Le pregunté serio.

-Te echaba de menos -Se acercó a mí y cogió un mechón de mi pelo, rizandolo aún más en su dedo.

-Pues yo a ti no- Le quité la mano de mi pelo, y la miré mal.

-Pues yo sí -Me sonrió -Te echo de menos a ti, y a esas noches que pasábamos juntos -Me dijo con una voz algo seductora. O eso es lo que podría haber pensado hace meses, pero ahora no quiero a otra que no sea Madison.

-¿Qué noches?

-Parece mentira que no te acuerdes de esa noche que pasamos juntos, bien que disfrutaste ese día.

-No sé de qué me estás hablando Kendall.

-Sabes perfectamente de qué te hablo. Tú y yo pasamos una noche de amor juntos, y fue la mejor noche de todas.

-Estás loca.

-Es que ya no te acuerdas -Dijo con una voz malvada, e hizo una pausa, y continuó -¿de la fiesta en casa de Connor?- Me quedé paralizado, pensando en aquella noche. Todos bebimos mucho, y yo me pasé esa noche con las copas, ella también. Estoy seguro que esa noche no pasó nada, aunque no me acuerde que fue lo que pasó al salir de la casa de Connor.

-Kendall, yo no me acuerdo de qué pasó ese día, lo siento.

-Pues yo sí, y deberías de acordarte. Para ti fue tan sólo una noche más, ¿verdad? -Sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas.

-Eh, no llores- Sequé algunas de sus lagrimas, ella me apartó la mano.

-No, déjame. Esto es lo que querías, ¿no? Jugar conmigo, enamorarme para acostarte conmigo.

-Tengo que irme ya, no tengo tiempo para tus tonterías- Me di la vuelta para salir de la habitación.

-Espera, por favor-Me cogió por detrás, por la chaqueta y me paré. Me giré y la miré.

-Pues dime, ¿qué quieres?

-Harry, estoy embarazada.

Mis ojos se abrieron en asombro, no podía creer lo que estaba escuchando, más bien no quería creerlo. Esto no puede estar pasándome, ¿estamos ya a 28 de diciembre? ¿Es una broma? No, esto no me puede pasar a mi, será una mentira, para qué esté con ella. Pero, ¿cómo va a mentir en algo tan serio? ¿Cómo he podido hacerle esto a Madison? Yo no recuerdo haberme acostado con ella, me juré a mi mismo que no estaría con otra que no fuese Madison, y así lo hice.

-Deja de decir tonterías por favor -Fue lo primero que me salió decirle.

-¿De verdad piensa que nuestro hijo es una tontería?

-¿Pero qué hijo? Yo no voy a tener ningún hijo, y menos contigo.

-No sabes lo mucho que me duelen tus palabras Harry.

-Si lo que quieres es separarme de Madison, no lo conseguirás. Nuestro amor es más grande que la maldad de los que nos quieren separar, y capaz de superar cualquier obstáculo.

-Parece que estás enamorado Harry. Hazte a la idea de que no volverás a estar con Madison cuando tengamos a nuestro hijo.

-No vuelvas a hablarme, no me llames, no me busques, sólo déjame en paz.

-¿Y el bebé?

-Hazte una prueba, así sabré si estás embarazada y si es mi hijo.

-¿No vas a hacerte cargo de tu bebé?

-Es que-Bajé mi mirada hasta su barriga-No es mi bebé.

-Harry no me puedo creer lo que te estoy escuchando decir, ¿de verdad vas a dejarme sola?

-No. Simplemente te he dicho que te hagas una prueba, quiero saber si realmente ese hijo es mío. Si lo es, tendré que asumir mis consecuencias. Pero si no es mío, tendrás que asumir tú las consecuencias de tus actos.

-No voy a hacerme ninguna prueba. ¿Es que no confías en mí?

-¿Con qué cara me dices si confío en ti, después de todo?

--------------------------------------------------------------------------------------------
Fin del capítulo 28.

No hay comentarios:

Publicar un comentario