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Capítulo 29 | Recuerdos.
·Narra Madison.
-Me alegra verla tan contenta y tan guapa, señorita -Me dijo Charlotte, con una gran sonrisa en su rostro.
-Lo mismo digo, usted es con el vino, mejora con los años -Le dediqué una sonrisa. Esta mujer me caía muy bien, sin duda se había comportado muy bien conmigo en el tiempo que estuve viviendo aquí.
-¿Había quedado con Harry? -Asentí con la cabeza -Tiene que estar al llegar-Miró su reloj -Se fue hace bastante rato.
-No importa, podemos esperar-Dije mirando a mi hermano, él asintió con la cabeza- ¿Hay alguien en casa?
-Liam y Zayn han salido. Niall y Louis en su habitación y el señor Adam está en su despacho. Pero saldrá dentro de poco, tiene cena con su mujer.
-Vale, si no le importa voy a subir arriba a ver a Niall.
-Claro que no, siéntase como en casa, esta siempre será su segunda casa. Yo estaré limpiando algunas habitaciones, si necesita algo, no dude en llamarme.
-Así lo haré.
-Y encantada de conocerle muchacho -Dijo sonriendole a mi hermano. Luego subió las escaleras.
-Papá está en casa, estoy algo nervioso.
-Ya, yo también -Le contesté -Pero de todas formas no te preocupes, no creo que Harry tarde mucho en llegar. Te presentaré a Niall y Louis y te puedes quedar con ellos hoy, ¿vale?
-Perfecto.
-Voy a subir arriba a ver a Niall, no tardaré en bajar, quédate en el salón -Le indiqué dónde estaba, él se sentó en un sofá y sacó su móvil. Yo subí las escaleras, nuevamente después de tanto tiempo me encontraba en este pasillo, donde tantas cosas había vivido, rodeada de habitaciones, las cuales me conocía muy bien, la única habitación que me quedaba por conocer era la habitación prohibida, esa habitación que mi padre tiene como algo especial, como algo suyo y si estuviese aquí, también de mi madre. Esa es la prueba que confirma lo mucho que él quería a mi madre, y a sus hijos, aunque no pudiese pasar con ellos todo el tiempo que el hubiese querido.
Me paré en frente de la puerta que conducía a la habitación de Niall, dí dos leves toquecitos y abrí la puerta.
-¿Puedo hablar contigo? -Le dije y entré a su habitación. Me senté a su lado, en su cama -¿Tienes una nueva novia de verdad?
-No quiero hablar contigo sobre eso.
-No tienes por qué ocultármelo Niall, yo me alegraría mucho por ti.
-¿Enserio? -Asentí con la cabeza. Intenté que todos esos malos pensamientos sobre Diane que en ese momento pasaban por mi cabeza desaparecieran, seguramente Niall lo hubiese notado en mi mirada. A veces creo que me conoce mejor que otras personas. Y eso que no pude pasar a su lado todo el tiempo que hubiese querido.
-¿Y por qué mirabas así a Diane ayer?
-Bueno -Le dije seria, pensando. Pensando en qué decirle, en cómo explicarle que le quiero y no poco. Pero que en mi corazón nada ha cambiado, todo sigue igual. Sólo le quiero cómo un amigo, como un buen amigo, pero eso él ya lo sabe, o eso espero. Pero que no quiero que le hagan daño, ni Diane , ni ninguna. No quiero que le vuelvan a romper el corazón como, aunque me duela pensarlo, lo hice yo. Arranqué a hablar de nuevo -No quiero que te vuelvan a hacer daño.
-¿Te refieres al daño que me hiciste tú?
-Sí -Dije con la cabeza gacha. Solté un pequeño suspiro.
-Ella no me hará daño, sólo es una amiga -Dijo levantando mi cabeza por la barbilla con su mano.
-¿Y las velas?
-Madison, preocúpate por tus cosas mejor.
-Vale, ya veo como va todo. Espero que no te arrepientas de salir con esa chica.
-No lo haré -Estaba algo enfadada con él. No me gustaba que me hablase así, yo quería recuperarle, recuperar su amistad. Pero por lo visto él no quiere, prefiere hablarme mal, y no aceptar un consejo, ni si quiera escucharlo. Aunque es cierto que está dolido, y lleva toda la razón, yo le hice mucho daño, le rompí el corazón. Pero le quiero, y no quiero que le vuelvan a hacer daño.
-Ya nos veremos.
-Puede -Le miré mal. ¿Quería hacerse el duro? ¿El enfadado? No entendía nada, se supone que ya lo tenía superado, y que podíamos ser amigos, recuperar la amistad que empezamos en su día, y que no pudimos continuar por las circunstancias de la vida y por tomar decisiones precipitadas. Me acerqué a la puerta de la habitación y salí de allí. Cerré la puerta.
Me puse a mirar las puertas de las habitaciones que había en ese pasillo, yo y esa estúpida manía de ser tan curiosa, de mirarlo todo.
Pude ver que al fondo del pasillo, no muy lejos de mi, estaba la habitación prohibida con la puerta abierta, entornada. Me acerqué. Terminé de abrir la puerta y entré. La volví a dejar entornada.
-¿Qué haces tú en esta habitación? -Me dijo desde la puerta. Yo ni si quiera volteé a mirarlo, rompí a llorar al ver tantas fotos y recuerdos de mi madre, mil cosas vinieron a mi cabeza, miles de recuerdos. Ella no merecía irse, y mi padre no merece pensar que estamos muertos después de todo lo que ha vivido- Te he echo una pregunta -Se acercó a mi por detrás y me dio una vuelta,quedando uno enfrente del otro. Yo seguía llorando -¿Qué te pasa? -Solté un pequeño sollozo, y me abracé a él con fuerza, como nunca antes lo había echo, mientras lloraba. Él se quedó algo paralizado, pero después de algunos segundos, me siguió el abrazo.
Cuando nos separamos, ambos nos miramos, él me secó las lágrimas, mientras me miraba pensativo.
·Flashback·
-Pensé que no te volvería a ver-Le dijo entre sollozos y seguidamente se abrazó a él con fuerza, mientras rompía a llorar nuevamente. Cuando se separaron del abrazo, ambos se miraron, miles de sentimientos traspasaban sus miradas, se decían de todo con tan sólo una mirada. Él le secó las lágrimas lentamente, mientras se miraban.
-Te prometo que nunca más nos volveremos a separar. ¿Tú también me lo prometes?-Ella asintió con la cabeza y se volvieron a abrazar.
·Fin del Flashback·
-¿Qué pasa?- Le pregunté mientras me terminaba de secar las lágrimas.
-Nada... Es sólo -Negó con la cabeza,me miró pensativo. Llevó su mirada hasta mi cara y observó mis ojos y mi boca -Es sólo que te pareces tanto a ella... Y ahora... llorando... -Volvió a negar con la cabeza- Creo que me estoy volviendo loco.
-No, no está loco- Dije entre un pequeño sollozo -Déjese llevar por lo que su corazón le dice, le aseguro que no se equivocará.
-¿Qué intentas decirme?
-Que se deje guiar por su corazón. A veces las cosas pasan, las cosas y la gente, están ahí, sólo que uno no quiere verlo.
-Dime una cosa, ¿por qué llorabas?
-Siento mucho haber entrado en esta habitación, ya me voy -Comencé a andar, lo esquivé y me acerqué a la puerta, la abrí, ya que él la había cerrado.
-Espera un momento, por favor -Me giré para poder mirarle a los ojos mientras hablábamos -¿Qué es de tu familia?
-¿Eso que importa?
-Nunca me has dicho nada sobre tu familia, y me gustaría que me contases ahora.
-Ya no trabajo para usted, no tengo porque contarle nada sobre mi vida.
-Al entrar aquí te vinieron recuerdos de tu familia, que está lejos. ¿Es eso?
-Sí, supongo que sí. Encantada de volver a verle señor.
-Lo mismo digo -Me dijo. Su cara mostraba decepción.
Salí de la habitación, crucé el pasillo y bajé las escaleras. Fui hasta el salón.
-Ey, ¿te pasa algo hermanita? -Dijo levantándose del sofá al verme entrar.
-He entrado a la habitación prohibida y he estado con papá.
-¡¿Qué?! -Exclamó asombrado.
-Sí. Me puse a llorar y estuvimos hablando en clave, creo.
-¿En clave?
-Sí, no sé. Fue algo raro. Y también me preguntó por mi familia.
-¿Y qué le dijiste?
-Nada, no le conté nada.
Se escuchó la puerta de la casa, me asomé desde la puerta del salón para ver si era Harry. Era él, le sonreí tierna, mostrandole todos mis dientes. Él hizo lo mismo y vino al salón. Miró sorprendido a mi hermano, no esperaba encontrarse con alguien más en el salón, y no le conocía. Me acerqué a mi hermano y Harry se acercó a nosotros.
-Harry, este es mi hermano- Dije mirando a mi hermano desde abajo, ya que era más alto que yo, con una gran sonrisa.
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Fin del capítulo 29.
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