domingo, 15 de diciembre de 2013

Capítulo veinte.

Primera parte del maratón | Pack de capítulos 19-26. Baja un poco más abajo para leer el capítulo 19.
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Capítulo 20 'La última oportunidad'

Desbloqueé mi móvil y miré la hora, eran las 20.30, prácticamente no había echo nada en todo el día, los chicos estuvieron fuera trabajando y yo me quedé en casa, llamé a Amy en más de una ocasión, pero no me cogió el teléfono. Me levanté de la cama y cogí mi portátil, fui hasta mi cama y me volví a sentar, con las piernas cruzadas. Abrí el portátil y seguidamente skype. Busqué la cuenta de mi hermano, estaba en línea. Activé la webcam que tenía instalada mi ordenador, y empezamos a hablar.

-Hola -Dije feliz mientras lo saludaba con la mano.

-¿Cómo estás? -Me preguntó contento.

-Bien, ¿Y tú? ¿Cómo te va en la uni?

-Ya lo veo, cada día estás más guapa hermanita -Se me dibujó en la cara una tierna sonrisa- Me va genial, esperaba que me fuese muchísimo peor, ya lo sabes. ¿Y tú por ahí? Te he visto en las noticias, y en twitter, te vas a acabar haciendo famosa y todo.

-Es que no sabes todo lo que está pasando por aquí.

-¿Hay problemas? -Asentí con la cabeza mientras lo miraba triste -¿Qué pasa?

-Por lo visto no has leído las últimas noticias, ¿verdad? -Negó con la cabeza -Papá se va a casar.

-¿Qué?

-Sí, con Amanda.

-¿Enserio?

-No bromearía con esto, y lo sabes. Lo que no sé es qué ha echo ella para engañarlo de tal modo, no sé como papá se puede casar con alguien como ella después de todo. Todo el mundo que la conoce sabe cómo es, y cuánto más él, que comparte tanto con ella, ¿no?

-Mady, tienes que decirle a papá que Amanda fue quien os secuestró.

-No puedo hacer eso, ¿estás loco? Ella contaría el secreto de mamá.

-¿Tan grave es ese secreto?

-Mejor no hablar de ello -Le dije triste, con la cabeza gacha. No podía contarle a nadie el secreto de mi madre, y mucho menos a mi hermano.

-Si no haces algo pronto, papá cometerá el error de su vida, y pagará las consecuencias una tras otra.

-¿Y qué puedo hacer?

-¿No os ha vuelto a decir nada de hablar sobre el secuestro? -Negué con la cabeza -Entonces Amanda ha tenido que intervenir. Además, quien sabe qué cosa es capaz de hacer esa mujer. Estuvo a punto de matarte, ¡te secuestró! Puede volver a hacerlo, puede intentar hacerte daño.

-No lo hará. Sabe que esta vez no se saldrá con la suya, además, sabe que a la mínima, podría hablar. O alguno de los chicos sospechar y decirlo.

-Yo no estoy tan seguro de que no hará nada. Tu ya me has contado como te trata, y las cosas que te dice, en cualquier momento intentarán hacerte daño. ¿Y si te echan, qué? -Suspiré.

-Pues si me echan, me vuelvo a mi casa, y haré como si nada de esto hubiera pasado.

-Sabes que no sería tan fácil como eso.

-¿Y qué quieres que haga? ¿Confieso que Amanda me secuestró? ¿Cuento lo que le hizo a mamá? ¿Para que ella cuente su secreto?

-Han pasado muchos años, ¿no? ¿Qué puede pasar ahora? Nada. Tendrás que decir en algún momento que somos sus hijos, si no quieres que la hija de Amanda ocupe tu lugar.

-No es tan fácil como tu crees. ¿Te puedo hacer una pregunta? -Le dije un poco nerviosa, dudaba si preguntarle lo que rondaba por mi mente.

-Claro que sí.

-Imagínate que yo no fuese tu hermana, ¿me querrías igualmente?

-¿Eres tonta? Claro que sí. Pero no digas bobadas anda.

-Claro, bobadas- Dije algo nerviosa, fingiendo una pequeña sonrisa. Escuché el motor de un coche, venía de abajo, obviamente, así que los chicos ya estarían a punto de llegar -Tengo que dejarte ya, los chicos están a punto de llegar y tengo cosas que hacer.

-Está bien, yo tengo que pasar a limpio algunos apuntes. Espero un mensaje tuyo pronto con nuevas noticias.

-Lo tendrás- Le dediqué una pequeña sonrisa.

-Te quiero hermanita, cuídate.

-Y yo a ti -Le dije y cerré nuestra conversación. Apagué el ordenador y lo dejé en la mesa donde estaba.

Los chicos entraron, Adam se volvió a ir, había quedado con Amanda.

Me puse a guardar algunas cosas que tenía desordenadas. Alguien pegó a mi habitación.

-¿Quién? -Medio grité, intentaba llegar a lo alto del armario para guardar una caja.

-Soy yo -Me dijo Harry desde el otro lado de la puerta.

-Pasa -Le dije y acto seguido entró a mi habitación y cerró la puerta. Se acercó a mí, me miró y me dió un leve beso en la comisura de los labios. No pude evitar sonreír como una tonta. Él también me sonrió.

-¿Cómo has pasado la tarde?

-Bueno, bien. Algo aburrida -Me limité a decir- ¿La tuya?

-Normal. Hubiese sido perfecta de pasarla a tu lado -Me pasó sus brazos por la cintura y me acercó a él, abrazándome. Yo solté una pequeña carcajada y le sonreí.

-¿Quieres que vayamos a dar una vuelta?

-No sé, hay cosas que hacer en la casa. No puedo salir hoy.

-Bueno, pero tu padre no está, no creo que duerma aquí esta noche.

-Shhh -Le puse mi dedo índice en sus labios -No puedes decir eso aquí.

-Lo siento, me salió sólo. Bueno, ¿Vamos?

-No puedo Harry.

-Por favor -Empezó a hacer pucheros, su cara era demasiado adorable como para decirle que no a algo.

-Está bien, pero sólo un rato, tenemos que llegar pronto.

-Eres la mejor -Me dijo con una gran sonrisa acompañada de un pequeño beso.

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·Narrador omnisciente.

Harry había estado firmando algunos autógrafos y echándose algunas fotos con fans. Ahora él y Madison estaban sentados en un banco, desde el cual se veía toda la playa. Harry le pasó el brazo por encima, acercándola a él. Ambos hablaban y reían felices, mientras contemplaban las bellas vistas, pero había alguien que los estaba observando a ellos.

(Llamada telefónica)

-Mamá -Dijo con una gran sonrisa.

-¿Qué quieres? Ya te he dicho que no me molestes, estoy ocupada.

-Pero es que es importante.

-Si se te ha acabado ya tu dinero, puedes coger mi tarjeta y comprar lo que quieras. Adiós -Estuvo a punto de colgar, pero Ashley la pudo detener.

-Espera mamá. Te va a interesar. Es sobre Madison.

-¿Qué pasa? -Dijo rápidamente.

-¿No me habías dicho que no podía salir hoy de la casa de Adam? ¿Qué tenía cosas que hacer?

-Así es, ¿por qué?

-Porque la tengo en frente, está besándose con Harry.

-¿Dónde estás?

-Cerca de la playa.

-Pues pasaremos Adam y yo por allí.

-No mamá. Vamos a hacer otra cosa mucho mejor.

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Harry y Madison se estaban besando, pero algo interrumpió su tierna velada, el móvil de Harry estaba sonando, tenía un nuevo mensaje.

-¿Quién es ahora? -Dijo algo molesto.

-Míralo, puede ser importante.

-Está bien -Desbloqueó su teléfono y miró el mensaje.

-¿Qué pasa? -Le dijo al ver su cara.

-Es Liam, dice que Adam está en casa, y que está bastante enfadado.

-¿Qué pasa ahora? -Le contestó bastante preocupada.

-No lo sé, pero tenemos que irnos, vamos -Se levantó del banco y extendió su mano para ayudarla a levantarse.

Ambos se fueron juntos, caminaban rápido, intentando llegar lo más rápido posible a casa.
Empezó a llover, ambos corrían mientras se mojaban, Madison gritaba una y otra vez, y a Harry le entró una pequeña risa nerviosa. Llegaron y entraron. Adam estaba en la entrada de la casa, junto con Amanda, esperándolos.
La cara de Madison reflejaba bastante nerviosismo, pero a la vez rabia, sabía que detrás de todo esto, estaba Amanda.

-¿Puedo saber dónde estabais? -Preguntó Adam, mostrando su enfado.

-Estábamos dando una vuelta. Ha sido culpa mía Adam, no la castigues a ella.

-¿Es eso cierto? -Dijo mirando a Madison.

-En realidad no, he salido porque he querido, lo siento - Dijo con la cabeza gacha. Harry miró mal a Madison, por no hacerle caso a lo que estaba intentando hacer.

-Es la segunda vez que llegas a mi casa mojada con alguno de mis chicos -Le dijo bastante cortante.

-Lo siento mucho -Su cara reflejaba sus ganas de llorar, se esperaba lo peor.

-Me voy unas horas de casa y me encuentro con que no cumples tus tareas de la casa y con que esto -Les mostró de su móvil una foto de ellos dos, en la que salían dándose un beso- Está circulando por todas partes. Confiaba en ti Madison-Su cara reflejaba decepción y la de Madison tristeza, Harry la miraba con ganas de abrazarla, no soportaba verla así. Amanda, sin embargo, mostraba una sonrisa, una sonrisa que reflejaba su gran maldad.

-Lo siento muchísimo.

-Yo también, no quería que este día llegase tan pronto. Lo siento muchísimo, pero estás despedida.

-¿Qué? -Gritó -No puede hacerme esto, por favor -Llevó sus manos a su cara y comenzó a llorar. Amanda sin embargo, estaba más contenta que nunca.

-Lo siento muchísimo.

-No puedes hacer eso Adam -Le replicó Harry.

-Adam joder, no puedes hacer eso -Dijo Zayn, saliendo de la cocina, junto con Louis y Liam, ya que los tres estaban dentro escuchando.

-Madison no se merece irse así. ¿Acaso ellos dos tienen la culpa de haberse enamorado? -Aportó Liam.

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