viernes, 25 de octubre de 2013

Capítulo 4

Hooooola bonitas!! Bueno, pues al final he podido subir hoy, y un capítulo, el 4. Probablemente pueda subir mañana en un rato el 5 y 6, pero no estoy segura, porque tengo el lunes examen de dos temas, así que no sé aún. Bueno, a partir de ahora van a pasar muchas cosas y van a empezar a surgir sentimientos y a aclararse cosas del pasado, así que atentas. También va a surgir nuevas incorporaciones, y una de ella tiene que ver mucho con una de las lectoras, con una de vosotras.Pero aviso,  el capi es una mierda más grande que yo que sé, así que perdonadme un poco, prometo capis mejores jajaja. Si os gusta, seguid leyendo y dad vuestra opinión. Si hay suficientes comentarios, subo mañana en un rato, si no, no sé cuando podré. Y por favor, recomendad la novela, beeesis. Ahora leed bonitas :)
-------------------------------
CAPITULO 4

Acababa de vestirme, así que salí de mi habitación y bajé  a la cocina a desayunar, me había quedado dormida, y no desperté yo a los chicos.
Hoy se cumplía una semana desde que me levanté por primera vez de esa enorme y cómoda cama. Los días habían pasado más rapido, puesto que los chicos estuvieron de conciertos y ocio, yo no pude acompañarlos porque estuve enferma, será el clima londinense, que no me sienta muy bien. Pero ya estoy mejor, así que vuelvo a dar guerra a estos individuos.

-Buenos días -Dije con una pequeña sonrisa.

-Buenos días -Me dijeron casi al unísono.

Cogí un tazón, leche y cereales y me senté al lado de los chicos.

-¿Ya estás mejor?- Me dijo Niall pasando su brazo por mi hombro, acercándome a el dándome un pequeño abrazo.

-Sí, bastante mejor -Reí mientras me abrazaba.

-Eso es por el abrazo, te he transmitido buenas energías -Se separó de mi.

-Claro, será eso -Reí.

Harry estaba en frente de nosotros, nos miraba y comía serio, con cara de pocos amigos.

-Harry, al final rompes el vaso, lo coges de una manera... ¿Te pasa algo?

-¿Qué me va a pasar Zayn? No, no me pasa nada -Se levantó de la mesa y se fue a su habitación.

-¿Y a este que le pasa? -Dijo Niall mirándome.

-Yo acabo de bajar- Encogí los hombros -Esperad- Dije entre un suspiro y me levanté, y puse mi tazón de cereales al lado del fregadero.

-¿A dónde vas?

-A ver que le pasa a Harry.

-¿Y a ti que más te da? Ni si quiera has terminado de desayunar- Dijo Niall. Notaba que estaba algo molesto.

-Termino luego si eso- Me aparté de Niall, que estaba en medio y subí hasta la habitación de Harry. -¿Se puede pasar? -Dije abriendo la puerta.

-Claro, pasa.

-¿Por qué te has ido así? -Me senté a su lado en el filo de la cama

-No lo sé, no me habré levantado de buen humor.

-Parecía que estabas bastante bien cuando llegué.

-Pero luego no.

-He venido a intentar ayudarte, tampoco es para que te pongas así de borde.

-Eres insoportable Madison.

-¿Pero de qué vas Harry?

-De qué vas tú con Niall tonteando de esa manera.

-¿Pero qué dices? -Nos pusimos de pie. Uno en frente del otro.

-No te hagas la tonta, ¿qué hay entre vosotros?

-No hay nada, y si lo hubiera, ¿Qué?

-Pues que eso no está nada bien.

-¿Me vas a decir precisamente tú lo que está bien o mal?

-Tú es que tienes otra visión de la vida, eres una amargada.

-¿Enserio Harry? ¿Enserio?

-Sí, una amargada, una borde -Se acercó a mi.

-Pues no sé que haces hablando y acercándote tanto a una amargada.

-¿Quieres saber lo que es la adrenalina? ¿El riesgo? ¿Lo que es disfrutar?-Se acercó aún más a mi, quedando a centímetros.

-No, gracias.

-¿Por qué no te dejas llevar?

-¿A qué te refieres?- Tartamudeé un poco, sobre todo al ver que su boca cada vez estaba más próxima a la mia.

-¿Quieres que te lleve a las estrellas? Déjate llevar.

Es entonces cuando no supe que hacer, podía notar su dulce aliento, y su respiración bastante acelerada, él estaba apunto de besarme, nuestros labios apunto de rozarse, pero logré separarme de él, ni si quiera supe de dónde saqué las fuerzas. Él era demasiado irresistible para mí.

-Está bien, llévame a dónde tu quieras- Dije bastante nerviosa, separándome de él.

Él rió, y se llevo la mano a la cabeza, mientras reía. La situación era algo incómoda, nos mirábamos y sonreíamos, los dos teníamos ganas de besarnos, pero ¿por qué? Tanto odio, y a la vez atracción, por llamarlo de alguna manera. Él se volvió a acercar a mi.

-Ven conmigo.

-¿A dónde?

-Tú solo ven- Rió. Me agarró de la mano y bajamos,por otra escalera que daba al garaje, y a una puerta trasera.

-Te voy a presentar a Tracy-Dijo en cuanto llegamos.

-¿Y quién es Tracy?

Lo primero que pensé es que me presentaría a una de sus amiguitas, la idea me llegaba a molestar, bastante, me llevó hasta la puerta del garaje.

-Di hola  a Tracy- Dijo sonriente.

-Harry, no hay nadie -Dije abriendo mucho los ojos, algo temerosa.

-Madison, Tracy....

-Sólo veo una moto -Me miró asintiendo con la cabeza. Sé que por dentro me estaría llamando tonta, y es que lo soy -Ah,vale -Reí -Que Tracy es una moto, vale.

-Venga, vamos.

-¿A dónde Harry?

-Vamos a escaparnos.

-¡Pero qué coño dices Harry!- Me reí.

-Tú solo ven, ¿confías en mi? -Me miró a los ojos y me extendió su mano.

-En realidad n-No me dió tiempo a terminar la frase, cuando la puerta se abrió, me cogió y me subió a la moto.

-Te recomiendo que me agarres sin miedo -Rió.

-Harry.

-Vamos Madison, no te voy a comer a menos que me lo pidas- Me miró de lado y sonrió.

-Vale -Me agarré a él muy fuerte,a su pecho, respiré y pude sentir su aroma, lo pude sentir a él, cosa que me encantaba. Él notó lo feliz que estuve por un momento, y rió. Arrancó la moto.

-¿Preparada?

-En realidad no per-Pero o yo hablaba muy lento, o Harry no quería escuchar mi respuesta. Arrancó y empezó a acelerar.

Él iba muy rápido, y yo iba agarrada a él, muy fuerte. No sabía a dónde íbamos, pero sí en el lío en el que estaba apunto de meterme, en cuanto llegase a casa.
Nos tiramos bastante tiempo por carretera, hasta que llegamos a lugar dónde no había estado antes, algo no muy raro, no conozco nada de Londres. El lugar estaba lleno de hierba verde, fresca, unos cuantos metros alejados de nosotros había un hotel, tenía pinta de ser un muy buen hotel. Él el suelo había tirado un mantel, y encima una cesta con comida. Genial, estábamos de picnic. Comimos algo de lo que había en la cesta.

-¿Y se puede saber a qué se debe todo esto? -Sonreí feliz mordiendome el labio.

-Pues esto es un pequeño regalo, por portarte tan bien.

-¿Cómo sabías que vendría?

-Bueno, la vieja táctica del enfado, nunca falla- Se sentó en el suelo, encima de la manta, en frente de mi. Yo me quedé mirándolo, sorprendida, él se reía.

-Osea, que todo lo has echo para que venga, ¿en realidad no estabas enfadado?

-En realidad si, pero sabía que si te daba un beso te tendría comiendo de mi mano.

-¿Perdona? -Dije haciendome la ofendida y pegandole en el brazo.

-Ha faltado muy poco para que me besases.

-¿Que yo te besase a ti? -Empecé a reir exageradamente.

-Estabas loca por besarme, solo que yo me resistí.

-Esto es lo último por oir-Reí.

-Si quieres -Se acercó un poco más a donde yo estaba sentada- Puedo dejar que me beses ahora -Me miró a los ojos fijamente.

-Te agradezco la oferta-Lo miré fija y me mordí el labio- Pero lo siento, el señorito Harry Styles se quedará nuevamente con las ganas.

-¿Por qué eres así de fría? ¿Por qué no te dejas llevar?

-¿Y quién te ha dicho a ti que yo quiera dejarme llevar contigo? Darte un beso, por ejemplo.

-Eso son cosas que se notan.

-¿Qué es lo que se nota?

-Como me miras, lo enamorada que estás de mi, como todas.

-Pues no, no era lo último que me faltaba por oír, esto es aún mejor- Dije mirándolo irónica.

-¿Ves?

-Sí, puedo ver lo idiota que eres.

-¿También vamos a empezar a pelearnos ahora?

-No, así que para ya.

-¿De qué? -Rió.

-¿Pero por qué te ries por todo?

-Eres tú la que se ríe por todo -Sonrió.

-Pues no te rias.

-No puedo.

-¿Por qué?

-Porque me pongo muy, muy nervioso cuando estoy a tu lado -Se acercó a mi, me miró fijo a los ojos y fue directo a mis labios.

De nuevo pude notar su aliento y su agitada respiración, escasos centímetros nos separaban. Estaba algo nerviosa, cerré los ojos y separé mis labios, él se acercaba aún más a mi.

-Anda ven -Sonrió riendo.

-¿Qué? -Sonreí como pude, algo nerviosa. Ahora era él quien me había dejado con las ganas.

-Ven aquí conmigo -Me pasó el brazo por encima y me acostó apoyando mi cabeza en su pecho. Estabamos tumbados sobre el mantel, podía oler la hierba fresca, él pasaba su mano por mi cabeza hasta mi brazo, acariciando mi pelo.

-¿No es precioso? Este cielo, el olor de la hierba, estar aquí a tu lado -Respiró hondo.

-La verdad es que se está bastante bien.

Harry miró la hora en su movil.

-Mierda, es tarde.

-¿Qué pasa?

-Venga, tenemos que irnos -Se separó de mi y se levantó rápido. Me extendió la mano y me ayudó a levantarme.

-¿Pero qué pasa?

-Nada, no te preocupes, solo que tenemos que volver, una persona me está esperando.

-Ah esta bien, ¿Y todo esto? -Dije mirando a todo lo del picnic.

-Ya lo recogerá alguien de los que trabajen por aquí, vamos -Me agarró de la mano y fuimos hasta su moto.

Todo el camino fui agarrada a él, bastante callada, practicamente ni hablé. En ese momento tan perfecto con él, y así de repente, nos tenemos que ir. Estaba algo decepcionada, pero lo veía normal, ¿para qué te haces falsas ilusiones Madison?
Llegamos, me bajé de la moto, con cara de pocos amigos y él entró conmigo.

-¿Dónde estábais? ¡Son casi las 20.00! -Nos dijeron los chicos.

Yo me limité a subir a mi habitación, tenía unas inmensas ganas de llorar, ¿por qué? Pues no lo sé. Subí y Harry subió detrás. Entramos a mi habitación.

-¿Te pasa algo? ¿Todo bien? -Me dijo agarrando mi barbilla, levantandome la cabeza.

-Sí, todo bien -Medio sonreí.

-Hoy ha sido un día increíble, Madison.

-Lo mismo digo.

-¡Harry! Tienes visita -Gritaron desde abajo.

-Debo irme, hablamos luego o quizás mañana- Me sonrió y salió de mi habitación.

Al escuchar murmullo, no pude evitar salir, sí, a cotillear. Me agaché para que no me viesen, y estuve visualizando lo que hacían abajo. Había una chica, rubia, de bote, se notaba, alta, delgada, parecía bastante guapa, hablaba con los chicos, y, estaba abrazando exageradamente a Harry. Genial.

-No lo esperéis despierto -Decía la chica, riendo.

Los dos salieron agarrados del brazo de la casa, y se fueron, no sabía muy bien a dónde. ¿Cómo me podía haber echo Harry esto?

-------------------------------

Hasta aquí el capítulo 4,intentaré subir mañana el 5 y 6, espero que os haya parecido al menos leíble el 4 jajajaja. Un besito bonitas<3

1 comentario:

  1. Y aquí sigue Marina esperando a que Andrea suba el 5 y el 6.
    SIGUIENTE, PERO YA.

    ResponderEliminar